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Sunday, November 17, 2002

Las siete y media.

Las siete y media.
(Publicado por primera vez en Foro Abierto el 16-XI-2002)



     No, no me estoy refiriendo a una hora intempestiva en el que el despertador suena para arrancarte a la realidad de bellos sueños, o en la que quedas en el bar (por su puesto Kofrade) para tomar unas tapas y charlar con los amigos de cambios y coronaciones… Tampoco es ese juego vil, como lo describía D. Pedro Muñoz Seca en su Venganza de Don Mendo, que te pasas o no llegas… Me refiero con este encabezado a la “Real e Ilustre Hermandad Sacramental de Nuestra Señora del Rosario, Ánimas Benditas del Purgatorio, y Primitiva Archicofradía del Sagrado Corazón y Clavos de Jesús, Nuestro Padre Jesús de la Divina Misericordia, Santísimo Cristo de las Siete Palabras, María Santísima de los Remedios, Nuestra Señora de la Cabeza y San Juan Evangelista”

             Durante meses esta hermandad sevillana nos ha tenido en vilo con este culebrón morado del cambio de imagen de Nuestra Señora de la Cabeza. Ante los cuales hemos escuchado las más desafortunadas calificaciones para la Virgen por parte de miembros de su junta de gobierno, escultor etc… sin que nadie se haya retractado de lo dicho, así como cierta publicación en el seno de la corporación a modo de catálogo de producto para “vender” con el “mire y compare”.
             Pero antes de entrar en el “gran finale” de este culebrón, hagamos de abogado del diablo utilizando la historia. 

            El cambio de imágenes no es algo nuevo en nuestras hermandades, siendo una práctica común en el seno de nuestras corporaciones sevillanas por siglos (aunque la mayoría de los datos de esta “cambiaditis” son del siglo XX)… los motivos para ello, muchos; o bien han sido destruidos los titulares por incendios fortuitos o intencionados, o la imagen estaba tan estropeada que una restauración no podía recomponerla, o simplemente… no gustaba. Y es bajo este último parámetro en el que estaba emplazada Nuestra Señora de la Cabeza.
            Hagamos memoria con situaciones similares (solo voy a hablar de las Virgenes, no de Cristos u otras imágenes de los pasos):
  • Nuestra Señora de los Dolores y Misericordia (Jesús Despojado). En 1959 Manuel Hernández León hace una nueva dolorosa que sustituye a la de Antonio Perea Sánchez de 1937, durando la de Perea 22 años; y que luego fue sustituida por la de Eslava en 1961. Dura la de Hernández León 2 años. Ninguna de esas imágenes gustó a la Hermandad.
  • Nuestra Señora de Gracia y Esperanza (San Roque). Tras ser quemada la imagen atribuida a Blas Molner en 1936, fue sustituida por otra del escultor Manuel Vergara Herrera. Duró 2 años, porque no gusto a la hermandad.
  • Nuestra Señora de las Penas (Santa Marta). La primitiva imagen de la Virgen realizada en 1951 por Luis Ortega Bru, fue sustituida por la de Sebastián Santos en 1958, porque no gustaba a la Hermandad. Duró 7 años.
  •  Nuestra Señora de la Angustia (Estudiantes). La primera imagen de la Virgen donada a la Hermandad por el Sr. Cayuela, dura 3 años; una segunda imagen realizada y donada por el escultor Antonio Bidón Villar en 1931, dura 11 años, hasta que en 1942 fue sustituida por la actual. Ninguna de las imágenes anteriores gustó a la hermandad.
  • María Santísima de la Candelaria (La Candelaria). La primitiva imagen era una muy antigua que existía en la parroquia, fue sustituida por la actual en 1924, dura 2 años.
  • María Santísima del Dulce Nombre (La Bofetá). En sus tiempos iniciales dan culto a la primitiva imagen del Dulce Nombre de la anteriormente extinguida Hermandad de la Bofetá. En 1924 es sustituida por la actual; dura 6 años.
  • Nuestra Señora de los Dolores (Santa Cruz). Esta es una Hermandad con una de las historias más azarosas en el cambio de su Virgen titular. En 1905 sacan una Virgen de Emilio Pizarro; en 1912 sacan una Virgen que fue adaptada de una de las Marías que sacaba la Hermandad del Calvario; en 1915 vuelve a sacar la imagen de Pizarro; en 1921 sacan una dolorosa atribuida de Andrés de Ocampo; en 1926 otra vez saca la Dolorosa de Pizarro; en 1957 sacan una imagen de la Virgen que estaba atribuida a Blas Molner. Finalmente en 1967 adquiere la hermandad su imagen actual de Antonio Eslava. Con una dolorosa de “quita y pon” de Pizarro, alternada con otras dolorosas, la hermandad tarda 62 años en parar de jugar “al escondite” con sus imágenes para tener una Virgen definitiva para el culto de sus hermanos.
  • María Santísima del Refugio (San Bernardo). Tras perder sus titulares en los desafortunados incidentes de 1936, la Hermandad de la Exaltación le cedió una Virgen en 1937, que restauró Sebastián Santos en el 38, y no gusto. Esa imagen duró 2 años. En 1939 el mismo autor talla una nueva imagen.
  • Nuestra Señora de la Piedad (Baratillo). Estrenan una Virgen de Emilio Pizarro en 1904; en 1945 es sustituida por la de Fernandez Andés. Dura 41 años.
  • María Santísima de la Caridad en su Soledad (Baratillo). En 1926 estrenan dolorosa de José Fernandez Andés, pero en 1931 estrenan otra dolorosa del mismo autor (en verdad la retiró el artista por falta de pago, pero al adquirir otra del mismo escultor, o bien ya no tenía la previa o no gustó la anterior, este dato no está claro). Duró 5 años.
  • Nuestra Señora de Guía (la Lanzada). En 1931 talla una imagen para la hermandad Antonio Illanes, que es sustituida en 1971 por otra del mismo autor. Dura 40 años.
  • Nuestra Señora de las Lágrimas (Los Caballos). En 1913 estrena una imagen donada por un hermano, en 1934 vuelven a sacar la primitiva imagen que tenían de la Virgen. Duró 21 años.
  • Nuestra Madre y Señora de la Merced (Pasión). Un grupo de hermanos en 1842 dona una dolorosa que fue adaptada de una Santa Rosa de Lima de Duque Cornejo, imagen que fue restaurada por Sebastián Santos en 1941. Ese mismo escultor realiza la nueva dolorosa en 1966. Duró 124 años.
  • Nuestra Señora del Patrocinio (Cachorro). En 1973 se perdió por un incendio una imagen de la Virgen de autor anónimo que sustituyo en 1921 a una dolorosa de Cristóbal Ramos. La imagen del XVIII duró 171 años.
  • María Santísima de la Concepción (Trinidad). La imagen de la Virgen de 1924, es sustituida por una de Antonio Bidón en 1956. Dura 32 años.
  • Nuestra Señora de la Aurora (Resurrección). La primitiva imagen de la Virgen, obra de Jesús Santos Calero, fue sustituida en 1978 por la de Antonio Dubé de Luque. Dura 8 años.
Como hemos podido comprobar por los datos históricos aquí aportados, el cambio de las imágenes por cuestiones estéticas ha sido una práctica común entre nuestras hermandades, sobre todo en el siglo XX, aunque sin duda se hizo con anterioridad, aunque desconocemos muchos datos de épocas primitivas con las destrucción documental que han sufrido muchas de nuestras corporaciones; es más, si miramos las fechas fundacionales de muchas de nuestras hermandades, y de sus sagrados titulares (muchos de ellos los más señeros y por lo que la Semana Santa de Sevilla es conocida universalmente) podemos comprobar que sin duda tuvieron imágenes al culto anteriores a las presentes.

La memoria de los pueblos es muy corta, y difícilmente el pueblo llano recuerda acontecimientos que pasaron aún veinte y cinco años atrás con claridad de detalles… y aún menos si elevamos esa cifra a cincuenta, sesenta o cien años; por eso es fácil encontrar como más de uno se ha rasgado las vestiduras cuando se planteaba el cambió de imagen de Nuestra Señora de la Cabeza, por llevar 46 años con culto consecutivo ante la mirada fervorosa de sus fieles. Pero si analizamos la lista arriba expuesta, ni es la que se ha cambiado o tratado de cambiar tras más años de ferviente devoción, ni la que menos… oscilando estos cambios entre dos y ciento setenta y un años consecutivos de cantar el Salve Regina a estas dolorosas. Y un día por las buenas la viejecita de turno se encuentra con una nueva imagen de María a la que rezar; aunque esta anciana señora que con devoción va a encenderle una vela a la Virgen pidiéndole por la salud de algún familiar, por sus seres queridos difuntos, o por promesa de ir a Verla todos los viernes, poco le importa, puesto sabe que a quien va esas oraciones dirigidas es a María; la intercesora ante Cristo es la Madre de Dios que está en los cielos y, no esa particular bella escultura que representa a la Virgen.

 La vida en sí, más que nos pese, más que les pese a muchos es «renovarse o morir», y así lo han entendido nuestras cofradías, nos guste o no. Que más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer… es un refrán muy sabio y conservador; pero luego te queda la duda si por ejemplo la junta de gobierno de su tiempo se hubiera pensado dos veces el cambiar su nazareno en 1620, quedándose con el que tenían con melena de pelo natural, y no contratar con Juan de Mesa su nueva imagen del Señor del Gran Poder.

 Yo personalmente abogo por el genio creador, por la realización de nuevas imágenes, y sobre sustituciones, a veces se realizan cambios acertados, otras veces no. Pero no quiero decir con esto que esté de acuerdo en que se cambie todo. En cuanto a Nuestra Señora de la Cabeza reconozco que muchas cosas que se han dicho sobre la imagen son verdad (nunca los insultos y descalificaciones desafortunadas), vistas desde mi perspectiva de historiadora del arte; y ante todo, lo que nunca se debió de hacer es transformar, destruir un ángel para convertirlo en una Virgen de candelero; hoy en día estamos pagando las consecuencias de esta desafortunada decisión. 

Pienso que la Hermandad ha llevado este asunto con muy poco tacto y de la forma más impropia que se podría haber planteado una sustitución de una imagen.
 Al final la hermandad resolvió en decidir democráticamente entre sus hermanos la sustitución de esta imagen titular, teniendo como resultado final la votación 95 votos a favor del cambio y 141 en contra del mismo; permaneciendo la citada escultura. 

Pero volvamos a la historia, ésta tampoco es la primera vez que se decide democráticamente la sustitución de una Virgen titular; en 1969 la Hermandad de la Exaltación el 30 de Noviembre del citado año, celebró Cabildo General Extraordinario con el único punto del orden del día de la sustitución de Nuestra Señora de las Lágrimas; aunque en esta ocasión los votos a favor solo fueron 7 y en contra 200.

 Ante los últimos acontecimientos me quedan en mi mente un par de preguntas sin respuestas… Nuestros Kofrades, Kapillitas y hermanos en Cristo y en Nuestra Señora de la Cabeza, ¿hubieran decidido de otra manera si conocieran mejor la historia de nuestras hermandades y cual común es el cambio de nuestras imágenes a pesar de los muchos años de devoción, simplemente por cuestiones estéticas?, ¿dimitirán los miembros de la junta de Las Siete Palabras que descalificaron a su Virgen de esa manera y sin pedir retractaciones de otros que lo hicieron… o se harán todos hermanos de la Trinidad?

Lo peor de toda esta agua de borraja es que la Hermandad de las Siete Palabras ahora está ante la opinión pública con una Virgen ultrajada, descalificada y menguada por ellos mismos. Una Virgen que en vez de ser calificada como «Madre de Cristo, Madre de la Iglesia, Madre de la Divina Gracia, Madre Purísima, Madre Castísima, Madre y Virgen, Madre sin mancha, Madre Inmaculada, Madre amable, Madre admirable, Madre del buen consejo, Madre del Creador, Madre del Salvador, Virgen prudentísima, Virgen venerada, Virgen laudable, Virgen poderosa, Virgen clemente, Virgen fiel, Espejo de justicia, Sede de sabiduría, Causa de nuestra alegría, Vaso espiritual, Vaso honorable, Vaso insigne de devoción, Rosa Mística, Torre de David, Torre de Marfil, Casa de oro, Arca de la Alianza, Puerta del Cielo, Estrella de la mañana, Salud de los enfermos, Refugio de los pecadores, Consuelo de los Afligidos, Auxilio de los cristianos, Reina de los Ángeles, Reina de los Patriarcas, Reina de los Profetas, Reina de los Apóstoles, Reina de los Mártires, Reina de los Confesores, Reina de las Vírgenes, Reina de todos los santos, Reina concebida sin pecado original, Reina llevada al cielo, Reina del Sacratísimo Rosario y Reina de la paz» ….lo es de «palo podrido», «una de las menos afortunadas de la Semana Santa de Sevilla», «pájaro feo».

Lo dicho, una Virgen calificada así por sus hermanos… así menguada, si los ofensores no se retractan, ahora será la Hermandad de Las Siete y Media.
 
© C. R. Worth. Cape Coral, Florida. USA.  17- XI- 2002
 

Monday, January 1, 2001

2001: Una Odisea... empieza el siglo XXI



2001: Una Odisea... empieza el siglo XXI

Este artículo apareció por primera vez en El Redcuadro de D. Antonio Burgos, en el 2001.



     Durante todo este año a bombo y platillo en todos los medios de comunicación hemos visto como «celebrábamos» el comienzo del nuevo Milenio. Experimentamos expectantes «el final del mundo» (como si fuera a venir de una manera anunciada), vimos por televisión como celebraba toda la urbe de la tierra la entrada al nuevo milenio. Anuncios en todas partes, en comerciales, programas de información o conversaciones a diario con el ciudadano de a pie, el año 1999 fue el final del milenio, y con el 2000 acabábamos de inaugurar el siglo XXI.
     Por años he tenido cientos de conversaciones con muchas personas sobre el tema para ponerles en claro este equívoco, a veces llegando incluso a tonos más acalorados ante la tozudez de mi interlocutor en negar la evidencia. 
     Este común error en poner al 2000 como comienzo del milenio tiene como raíz dos causas, o no saben contar o desconocen ciertos datos históricos; y por el alto grado de inteligencia de muchos de mis compañeros de conversación, me decanto por la segunda de las causas.

Para aclarar todo este malentendido hagamos un poco de Historia.

     Desde la antigüedad  y en diferentes culturas el hombre siempre ha medido el tiempo, distinguiendo los días por las horas de sol y oscuridad, llegando a periodizarlos en intervalos. Esto unido al estudio de los astros hizo que aparecieran los distintos calendarios, unos regidos por los movimientos del sol, otros por los ciclos lunares. Todas las grandes civilizaciones de la antigüedad tuvieron sus propios calendarios: egipcios, babilonios, mayas, judíos, musulmanes, chinos etc, de los cuales algunos mantienen sus calendarios hoy en día.
     Comúnmente, el mundo occidental, se rige por el Calendario Cristiano, de 365 o 366 días,  empezando nuestra era en el año de nacimiento de Jesucristo; luego estamos en el año 2001 de la Era Cristiana (obviamente ni judíos, ni musulmanes, ni chinos siguen este calendario).
     El Calendario Cristiano tiene en la actualidad dos versiones coexistente al mismo tiempo: el Calendario Juliano, introducido por Julio Cesar en el año 45 A.C. y que mantienen hoy en día griegos, rusos y ortodoxos cristianos; prácticamente es igual que el nuestro, comienzan el año el uno de Enero pero no cuentan los años bisiestos y calculan de forma distinta la Resurrección de Cristo; y nuestro calendario, que es el llamado Calendario Gregoriano, impuesto por bula papal de Gregorio XIII en 1582 para corregir los errores del calendario Juliano.
     Todo esto viene para explicar que no siempre se ha datado en la historia de la misma manera, y que no fue hasta el siglo VI cuando se empezó a considerarse nuestra era como años a partir del nacimiento de Cristo.
     En el 523 el monje Dionisus Exigus estuvo encargado de implementar unas reglas para la celebración de la Resurrección de Jesucristo (Concilio de Nicea) y hacer los cálculos para estas fechas. En esa época se contaban los años a partir de los años del reinado de Diocleciano. Pero en sus cálculos Dionisus eligió nombrar los años a partir del nacimiento de Cristo y no por los de un persecutor de cristianos.

     Dionisus calculó el nacimiento de Cristo con respecto al reinado de Diocleciano, el veinte y cinco de Diciembre del 753 AUC (ad urbe condita, ̶ desde la fundación de Roma). Aunque lo hizo erróneamente si comparamos estos datos con las fechas del reinado de Herodes el Grande, con lo cual vemos que Jesucristo nació antes del año 4 A.C. Y por calculaciones astrológicas no nació en Diciembre, sino en primavera.
     En consecuencia, el año del nacimiento de Cristo es el año 1 de la Era Cristiana (1 D.C), y el año anterior el 1 A.C. Si hay algo en lo que todos estamos de acuerdo es que una centuria tiene 100 años, así el siglo I después de Cristo va desde el año 1 hasta el 100, el siglo II desde el 101 hasta el 200 y así sucesivamente, luego el siglo XX desde el 1901 hasta el 2000. Entonces... ¿por qué no empieza el siglo XXI el año 2000? simplemente porque en historia NO existe el año 0. El cero es un número, y hasta muy modernamente no se le ha empezado a contar a partir de él, y si lo hacemos de una manera matemática moderna, para hacer un centenar se debe empezar por el cero y terminar en 99.

     En el siglo VI cuando se empezó a contar el año 1 como el año de nacimiento de Cristo, usaban todavía la numeración romana, y los romanos desconocían el concepto matemático del cero, es en la India donde se llega a este concepto y muy posteriormente, luego. los árabes en el siglo IX. lo introducen en occidente. Y por esa razón Dionisus Exigus no pone el nacimiento de Cristo en el año cero, sino en el 1.

      En conclusión, por las razones históricas y matemáticas expuestas, el último año del siglo XX fue el año 2000, y el nuevo milenio ha comenzado en el 2001. Aunque para la mayoría todas estas razones les importe un bledo, pues lo único importante para ellos es que en el 2000 el uno nueve con el que empezaba sus calendarios durante todas sus vidas ha cambiado ese año y comienza la numeración emblemática con el dos por delante.


"APOSTILLA": Para todos los amantes de las curiosidades. Cuando se cambió del calendario Juliano al Gregoriano (para ajustar los errores del anterior calendario) por Bula Papal de Febrero de 1582 se quitaron 10 días del mes de Octubre. Los países católicos como España o Italia adoptaron esto inmediatamente, otros lo hicieron después. Así que para los registros de la Historia de España y su colonia al 4 de octubre de 1582 le sigue el 15 de octubre.

©  C. R. Worth.  Calhoun, GA. 2001
 

Wednesday, December 27, 2000

«Christmas in Connecticut», Los Angeles, New York y toda America.


«Christmas in Connecticut», Los Ángeles, New York y toda América.

            Los sevillanos, cuando pensamos en las Navidades ponemos nuestra mente, iniciamos nuestro espíritu navideño, cuando se acaba la Octava de la Inmaculada; belenes hay por doquier, el centro comercial se engalana de luces y cintas brillantes de colores y una «niebla sevillana» se expande por los puntos más concurridos envolviéndonos en su aroma a castañas asadas. Los más pequeños viven con anticipación la noche de la ilusión, caritas pegadas a escaparates, y colas interminables para dar la carta a tu rey mago preferido, y para visitar esas recreaciones de la más pequeña de las ciudades de Judea donde hace 2000 años nació el Salvador. Noches de fiestas con doce campanadas, uvas en familia, cava, besos, abrazos y mantecados... Estas son nuestras experiencias, nuestras vivencias que se transmitirán de mayores a menores, con panderetas y zambombas, con Misas del Gallo y bendiciones "Urbi et Orbi". Porque nuestra Navidad, entrañablemente familiar es fundamentalmente religiosa, no digo que no se nos esté «descafeinando» con el espíritu comercial que adquiere cada día más y más, pero todavía en la mayoría de nuestras familias no se ha perdido la estrella a seguir. Las Navidades se inician con un evento religioso y terminan con otro, la Epifanía, porque lo que aquí se está celebrando es el nacimiento de El Mesías.


            Pero no en todas partes es igual, desde las lejanas tierras de occidente no llegaron tres sabios siguiendo una estrella que anunciaba un prodigio, sino un señor barrigón, sonrisa bonachona y traje rojo, «ho, ho ho», que se va extendiendo como una plaga en el mundo mediterráneo.

            Desde estas tierras con un solo «rey», Santa Claus, San Nicolás, Rey Wenceslao o como lo quieran llamar, escribe esta sevillana para contarle las Pascuas desde el otro lado de la moneda... Las Navidades o Christmas, ya ni lo son, aunque sigan iniciando esta estación del año con el nombre de Cristo.
           Una familia media americana, en Connecticut, Los Ángeles o New York, probablemente iniciarán su estación de Navidad justo después de Thanksgiven (que es la fiesta en la cual todo hijo de vecino come pavo conmemorando a los primeros peregrinos de las colonias del norte que fueron salvados por los indios de morir de hambre esto daría para mucho que hablar, pero me saldría del tema, así que lo dejaremos para futuros artículos). Thanksgiven, es una fiesta móvil que cae en jueves, como el Corpus, el Jueves Santo, y día de la Ascensión el último jueves del mes de Noviembre. Este americano medio, después de atiborrarse de pavo, pan de maíz y salsa de cramberry, pondría su arbolito, natural o artificial, y llenaría su casa de luces en el tejado, entrada y arbustos; dándole las pascuas a su vecino que pensará que por un mes se ha mudado a Las Vegas. Ese mismo americano medio, que con su anuncio luminoso está diciendo aquí vive una familia cristiana probablemente antes de que se acabe el día de Navidad, en la basura, junto con cientos de cartones de cajas de regalos, papeles arrugados y lazos, pondrá su árbol de Navidad, porque para esta familia las navidades se han terminado, cuando en verdad acaban de empezar y faltan aún doce días para que finalicen. Lo que era una fiesta de luces se torna en oscuridad, la Luz del Mundo ha nacido y solo unos cuantos siguen alumbrándolo, con suerte encontrarás casas con árboles iluminados en su ventanas hasta Nochevieja, pero muy pocos hasta Epifanía.

            La Navidad se ha desacralizado, en películas que hablan del espíritu de la Navidad para nada mencionan el hecho fundamental y la razón de ella. Es una fiesta de compra-venta, la gente hace un esfuerzo y saca su cara de buena gente, los buenos sentimientos y compasión que están escondidos el resto del año. Se agasajan los unos a otros y se preocupan del hambre de los pobres, organizan bancos de comida, regalos para los necesitados... y el resto del año, que les den por... porque por lo visto esa pobre gente solo debe de comer una vez al año, que no hace daño. Claro que hay excepciones, no solo malvados en la película, también hay organizaciones que se preocupan de ellos todo el año, como San Vicente de Paul, de la que doy fe lo hacen en mi parroquia.

            Otra cuestión a mencionar sobre las «navidades americanas» es lo demencial que se ha vuelto este país a la hora de no «molestar a nadie» y decir todo políticamente correcto; todos los días te salen en el periódico noticias sobre la prohibición de oficialmente felicitar las navidades en organismos oficiales, colegios, empresas etc, pues como hay muchos credos, la gente se ofende si le felicitas las pascuas y no es un cristiano. Pero eso da para tela marinera, y aquí nos estamos alargando.

            Todavía con casi dos semanas de navidades por delante, mi familia (y la mayoría de las familias católicas de américa) seguiremos celebrando el nacimiento del niño Jesús, comeremos uvas, y mis niños dejarán sus zapatos para que se los llenen de caramelos... y uno reflexionando, piensa, que después de Navidad que es lo que hará Santa en su casa del polo norte, probablemente cogerá un papel y empezará a escribir, no unas memorias de lo acaecido o en su diario, que eso es muy americano, sino que empezará una carta diciendo: Queridos Reyes Magos...


©  C, R. Worth.  Calhoun, GA. 27- XII- 2000
 

El Zoo de mi infancia


El Zoo de mi infancia

            Habiendo nacido y crecido en Sevilla, uno se siente huérfano en lo que a memorias animalisticas se refiere. Otras ciudades tienen Zoos más o menos grandes en los cuales muestran a grandes y chicos animales de todas las especies y rincones del mundo. Dan acceso educacional en vivo y en directo a las distintas especies animales que pueblan la tierra, desde los más pequeños insectos, a grandes reptiles, paquidermos, marsupiales, felinos... toda la gama de mamíferos, aves de variadas plumas y colores, sin olvidar peces de aguas saladas y dulces.  Todos estos animales aparte de para el deleite de los que los contemplan, están maravillosamente cuidados y en muchos casos en estos lugares se prevé la extinción de estas especies. Con cada animal te encuentras una ficha explicativa de su hábitat, procesos migratorios si los tienen, patrones de vida etc. Es el mejor modo de enseñar a las nuevas generaciones a respetar y amar a los animales, de incrementar su interés en la ciencia, en áreas como la biología, geografía, climatología, veterinaria, medio ambiente etc. Niños que no tienen acceso a animales es como robarles un pedazo de su proceso educativo, dejarles un vacío en el corazón. En colegios e institutos, hoy en día te hacen experimentar con ordenadores, con probetas y alambiques, con oscilómetros y baterías, te llevan a exposiciones (si tienes la suerte de tener un museo abierto), a fábricas para ver los procesos industriales, a Itálica, a la Gruta de las Maravillas... pero ¿dónde llevan a los niños con interés en la naturaleza por un precio módico?

            Una servidora que se encuentra entre uno de esos miles de niños huérfanos de animales en la infancia, se creó su propio zoo, y no tuvo más animales que contemplar que sus zapatos gorila, las gomas pelícano, el lagarto de la catedral y los politos de verano, el león de la Metro, los caballos de la Feria, las zapatillas de deporte puma, y pensaba que todos los ratones parecían como el ratón Mikey, los patos llevaban chaquetitas azul, y a todos los canarios les parecía ver un lindo gatito. Afortunada devoradora de libros y documentales en la tele, aprendió mucho de «El hombre y la tierra», «Planeta azul» y «Fauna ibérica», maravillosos programas del desaparecido Félix Rodríguez de la Fuente, que en blanco y negro mitigaba las carencias de muchos niños sevillanos y otros lugares de España. 

            Por una temporada Sevilla tuvo un mini zoo situado en la isleta de los pájaros del Parque de María Luisa, y a parte de las palomas, los pavos reales sueltos por todas partes y algún que otro triste pájaro enjaulado, como exotismo en esos cortos años hubo una pareja de Flamencos donados por la desaparecida fábrica de cerveza sevillana Estrella del Sur. Esos pájaros junto a los callejeros gorriones y los pajaritos de la Alfalfa los domingos, son la única herencia animalística de nuestra ciudad (sin contar ratas, perros y gatos callejeros).

            En Estados Unidos (donde vivo) en todas las ciudades medianamente grandes hay un zoo, y es parte de la vida de la ciudad, de la conciencia ciudadana. Respetar y proteger a los animales. Estas entidades ofrecen una importante oferta cultural para la ciudad, con programas de conferencias y actividades para adultos y niños, colegios, programas con la universidad para investigación etc... El ciudadano tiene conciencia de preservación y cuenta con numerosos miembros que soportan estas instituciones, así como con un buen número de voluntarios (entre ellos muchos jubilados) que pasan su tiempo de ocio en estos lugares. Y aunque no lo crea un recinto lleno de animales es también un negocio rentable.

            Para un americano visitar el zoo de otra ciudad es parte del turismo nacional, del itinerario para ver en otra ciudad, estando a la misma altura que visitar el monumento a Lincoln, un museo de arte o el Gran Cañón. Ir a San Diego y no visitar su zoo es un pecado mortal, probablemente uno de los mejores zoos del mundo. 

            Sobre el espíritu americano del amor a los zoos tengo una anécdota graciosa familiar. Un pariente americano llego a Madrid para visitar a la familia (no fue a Sevilla, pobrecito no sabe lo que se perdió) y mis primos, cicerones muy propios de la ciudad de la Cibeles, le dieron a elegir entre la variada oferta cultural de la ciudad, ya sabe, el Museo del Prado, el Palacio Real etc etc; y este buen señor que se maravillaba de los coches con marchas y que un vate tuviera un chorrito, eligió ir al Zoo. Que me parece muy bien, que cada cual es libre de hacer de su capa un sayo --aunque yo como historiadora del arte considero un crimen ir a Madrid y no ver El Prado-- pero que te da una idea de lo importante que para un americano es visitar un zoo y ver especies locales que no son fáciles de ver en sus tierras de origen.

             Desde aquí hago un llamamiento a la municipalidad sevillana, déjense de proyectos faraónicos, de proyectos ruinosos para la ciudad y pongan un Zoo en Sevilla. Sevilla tiene población suficiente para mantener viable uno, y no digamos nada del turismo de la ciudad. Ya sé que la ciudad tiene otras necesidades, pero esto es una inversión para entretenimiento y educación por generaciones. Háganse un favor a ustedes mismos y sus familias porque es muy triste que la memoria animalística de un niño sean los zapatos gorilas y el león de la Metro.


©  C. R. Worth.  Calhoun, GA. 27- XII- 2000
 

Wednesday, December 13, 2000

Se acabó la Historia Interminable


Se acabó la Historia Interminable

     Como un culebrón mexicano con 930 capítulos cuya historia no se le ve el fin, se podría calificar las recientes elecciones norteamericanas. A esta telenovela la podrían haber titulado «Gore-Bush Circus: Pasen y vean...» donde a los protagonistas después del mas difícil todavía, le pasan de todo.

     Estos 930 capítulos, los mismos votos de diferencia entre los antagonistas de nuestra novela, los hemos ido sufriendo los telespectadores norteamericanos como cuentas de un Rosario de la Aurora, que al fin y al cabo era como parecía que esto iba a terminar.

     Para los que se perdieron los primeros episodios del culebrón les pongo en antecedentes. En Estados Unidos no se vota metiendo una papeleta en el sobre y a la urna, no. Aquí tienes una cartulina en la que no solo se elije al Presidente de la Nación (normalmente un candidato Republicano y uno Demócrata, y algunas veces algún candidato independiente, del partido Leberteriano o los Verdes) sino que ademas elijes a los representantes de tu estado, distrito etc para el congreso y el senado, así como el sheriff local, jueces, y se hace a la vez un referéndum sobre distintos temas de interés como impuestos, leyes etc. Distinto en cada estado o distrito. Lo que se hace es pinchar con un punzón en el recuadro de las distintas candidaturas o leyes en referéndum. Luego, estas cartulinas, las pasan por unas máquinas que las leen como antiguamente las fichas en lenguaje Cobol de las computadoras. Tras cuyo proceso rapidísimo se puede averiguar en una sola noche los votos de una de las naciones más grandes del mundo con una cifra aproximada de cien millones de votantes, imagínese usted, el contar todos esos votos a mano...

     Otra cuestión importante a la hora de hablar de las elecciones de Estados Unidos es que este país es una República, con estados independientes que eligen a sus electores; me explico. Aquí no se suman los votos totales y el que mas tiene es el que gana, tampoco gana el que mas estados ha ganado. Una cosa es el voto popular, y otra el voto electoral. El voto popular es el total de los votos, y ese lo ha ganado Al Gore; pero el voto electoral son los electores de cada estado. Un estado como Georgia, por ejemplo tiene trece electores (estas cifras están relacionadas con el número de habitantes de cada estado) y si George Bush ganó este estado, lo cual significa que los trece votos electorales son republicanos.

     Si miramos el mapa de las elecciones 2000 en USA, vemos que en la mayoría de los estados ganó Bush, pero Gore ganó los estados mas densamente poblados, como California, que tiene cincuenta y cuatro electores, de ahí que las elecciones fueran tan cercanas, y al final los ojos estaban puestos en Florida y sus veinte y cinco electores, pues quien ganara ese estado ganaba las elecciones.

     En la noche de la elección la balanza se estuvo inclinando de uno y otro lado según iban cerrando los colegios electorales por estado, empezando nuestra novela como una buena película de suspense. Al cerrar Florida con una cifra tan próxima se pidió el recuento por parte de los demócratas, y lo que en un principio estaba catalogado de cortometraje, se convirtió en la Historia Interminable, y que gracias a la evaluaciones parciales de la prensa, que encontraron su filón de oro en ratings de audiencia, calentando a miles de fanes a favor o en contra de uno u otro protagonista -- aunque se le veía el plumero alentando al perdedor, disfrazándolo con «vellocino de oro» mientras debajo daba zarpazos a diestro y siniestro para ganar como fuera--.

     ...Y esa es otra, pero no entraremos en debates, porque este artículo sí que sería la historia interminable; pero pongamos a modo de destellos algunos acontecimientos: 
1-  Gore: hay que contar todos los votos --pero no los de los residentes en el extranjero, porque en su mayoría son militares y esos votan a Bush-- (una acotación personal: para los liberales demócratas, las fuerzas armadas norteamericanas son imprescindibles para terciar en conflictos extranjeros mediando de gendarme y poner paz, derramando sangre americana en asuntos ajenos, o llevar pizzas a naciones hambrientas; pero a la hora de votar son ciudadanos de segunda de los que no se les puede contar el voto). 
2- Al candidato para vicepresidente republicano, Chaney, de tanto stress le da un jamacuco. 
3- Se apela al tribunal supremo de Florida (cuyos jueces todos son demócratas) y dicen que sigan recontando los votos --eso si, claro que solo en los condados donde son mayoritariamente demócratas y se pueden esperar más votos a favor de Gore--. 
4- Los procedimientos son tan caóticos que en cada sitio los recuentan de una manera, cambiando el procedimiento de hacerlo en medio cuando parecía que la victoria era para Bush. 
5- Los plazos se van terminando y aquí no hay resultados. 
6- Finalmente con lo que hay,  Bush ganado por 537 con la fecha extendida, se le da por ganador. 
7- No contentos apelan al Tribunal Supremo de Estados Unidos, y aquí se acaba la novela, Bush el es nuevo presidente de los Estados Unidos. Si quiere saber más, puede ver esta cronología de los hechos.

     Como balanza de todo esto tenemos uno de los casos más curiosos para la Historia, unas elecciones que dividieron totalmente al país, y que en cierto modo sigue dividido, donde ha crecido el odio de unos a otros, con debates acalorados en radio y televisión, con manifestantes insultándose unos a otros, familias divididas por ideologías, etc. Con los echos acaecidos y si esto hubiera ocurrido en otros tiempos con ciudadanos con más hígados habría acabado en una revolución, pero hoy en día las batallas se tercian en los tribunales. Por otro lado tenemos a un candidato que no se resistía a perder, y que como el bicho de Alien, reaparecía una y otra vez y nunca moría (figurativamente). Pero que al final, y ante las leyes, ha concedido con mucha dignidad.
     Pero en el corazón de los americanos estas elecciones no acabaron ayer doce de Diciembre, pues republicanos tacharan a demócratas de malos perdedores, y demócratas dirán que el verdadero ganador fue Gore. ...Y plagiando a nuestro universal Machado podríamos concluirlo como:

Americanito que vienes
al mundo te guarde Dios,
una de las dos Américas
ha de velarte el corazón.


©  C. R. Worth.  Calhoun, GA. 13- XII- 2000

Tuesday, December 1, 1998

Habanera de ida y vuelta del alcohol


Habanera de ida y vuelta del alcohol

     El otro día leí un artículo de Don Antonio Burgos que me me hizo reflexionar sobre ese tema en concreto y las peculiaridades culturales a ambos lados del «charco». El artículo se titulaba «Sermón del botellón», y nos contaba sobre la tendencia beoda de la juventud española actual. Me sorprendió ver a los extremos que se está llegando, pues aunque ya sabía que la juventud lleva vida de murciélago y que las ciudades durante la noche se transforman en El Pais de las Maravillas para los amantes del empinar el codo, no tenía ni idea cuanto habían cambiado las cosas desde que dejé de vivir en mi querida España.
     Será el paro, será una juventud sin alicientes o serán las justificaciones sociales que le quieran dar, pero la raíz del problema es un cambio cultural generacional. Yo pertenezco a una generación en la que mi novio me venía a recoger a las siete o las ocho, paseito, tapita, cine y antes de que dieran las doce, como la Cenicienta, a casita; era una generación en la que tus mayores te enseñaban a beber:
«niña para beber hay que comer algo que si no te se sube a la cabeza», y la regla de oro es no mezclar bebidas. Te ibas a la Feria y te enseñaban que si quieres beber mosto debes de tomar algo graso: la tapita de jamón, el queso manchego o la caña de lomo, porque eso te produce una película en el estomago y así no te mareas; porque a la Feria uno va a divertirse y no a sufrir los efectos de mareos y vomitonas de los que abusan del alcohol. Hoy en día la juventud sale como muy temprano a las once de la noche, y ¿que bar de tapas van a encontrar abierto a esas horas?, los locales a los que asisten solo despachan licor, y con suerte quizá te pongan unos garbancitos y unas avellanas. Si bebes con el estomago vacío y encima hasta las claritas del día, pues ya me dirás. Esa tendencia nocturna empezó con la famosa «movida madrileña», y como se tiende a imitar a lo ajeno y despreciar lo propio, allá que todo el mundo quiso tener su movida y comenzaron a proliferar los bares nocturnos; y ¿porqué nuestras ciudades se transforman en tabernas?, porque tenemos la bonanza del clima andaluz, en el que en muy pocas ocasiones los rigores del frío te hacen permanecer dentro de uno de esos garitos.
     Por mucho tiempo he presumido aquí en Estados Unidos de nuestra cultura mediterránea y la juventud sana que sabe beber, en la que eras inculcado desde la infancia a saber los límites a la hora de disfrutar del alcohol, donde el vino y la cerveza estaban en la mesa de cada familia a la hora de comer, y en la que los niños aprendían desde chiquititos con la casera y unas gotas de tinto el sabio proceder, generación tras generación, de cómo abordar el zumo fermentado del dios Baco; y también te enseñaban a no dejar a un amigo tirado si estaba intoxicado de alcohol, sino que lo dejabas todo y lo lavabas a su casa. Me sentía orgullosa de mi bagaje cultural y el proceder de mis gentes en comparación con el americano que amamantado en un proceder cultural distinto tiene un contacto con el alcohol de una forma muy diferente. Y esa forma de entender el alcohol a mi parecer tiene su riza en la religión, protestante en su mayoría. Muchas ramas del protestantismo tienen explícitamente prohibidas la ingestión de alcohol, y si creces bajo esos parámetros con una sustancia que no es ilegal (si no lo tomas antes de los  veinte y uno), el típico adolescente está deseando de tomar aquello que está prohibido. Eso me recuerda como mi marido me contaba como cuando él tenía como diez y seis años se reunieron él y sus amigos en casa de uno de ellos para beber, para saber lo que era eso, beber sin ton ni son hasta caer al suelo borrachos, vomitona y resacón tras una tajá de mil demonios. Y después de la experiencia, del ritual de transición, ya eran todos hombrecitos; ya me dirán ustedes que mentalidad mas estúpida. Así que cuando uno de esos adolescentes llegan a nuestro país en sus vacaciones europeas, que todo niño bien tiene que tener, y encuentran a las ciudades y puertos de playa convertidos en taberna, más el aliciente del "happy hour", con la primera cerveza ya la tienen a cuadritos. Y hablando de mentalidades estúpidas no hay peor que las leyes gubernamentales del Estado de Georgia, en donde los domingos (hay que explicar que aquí todo está abierto sábados y domingos) está prohibida la venta de alcohol. Un país que bajo la constitución proclama la libertad de credo, tiene que pasar por el aro a todo el mundo en la ley protestante contra el alcohol; seas protestante o no, a comulgar con ruedas de molino, y el estado te rige y traspasa tu propia libertad de lo que debes de hacer. ¿Que piensan que van a evitar que la gente se embriague en "El Día del Señor" de esa manera?; primero, allá cada cual con sus convicciones religiosas, y segundo, no creo que sea posible regular eso; a parte puedes ir a un restaurante y pedir vino o cerveza con tu comida (eso no está prohibido en domingo, ¡faltaría mas!), te pides un aperitivo (porque aquí no hay tapas de aceitunas) y te puedes poner de mosto hasta las orejas, y se la das con queso al gobierno del Estado de Georgia.

     Hoy en día todo tiende a internacionalizarse y poner parámetros culturales bajo el mismo rasero, así que nuestra juventud se parece cada vez más a la americana, borracha a la primera de cambio, aunque por razones distintas; mi orgullo está por los suelos y ya no puedo presumir de los míos, así que cuando surja la conversación al respecto, no me queda otra que morderme los labios y con pena en el alma decir que eso es un cáncer generacional de todo el mundo, de una generación insensata postulando por la cirrosis. Mi única esperanza es pensar que esto es una moda que como las olitas del mar vienen y van, y que como la Semana Santa que casi la perdimos hace años y la juventud la retomó de nuestro patrimonio, igualmente retomará el saber estar y saber beber.
 
©  C. R. Worth.  Lawrenceville, GA. 1- XII- 1998