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Thursday, September 8, 2011

Ofelia Nieto

Ofelia Nieto en la Glorieta de Julián Besteiro

Cerca de mi casa en un parque maltrecho y abandonado que linda con la calle Juan Antonio Cavestany, en la Glorieta Julián Besteiro, se encuentra un solitario busto que reza “Ofelia Nieto”, sin fechas, ni dedicatoria, y ya con ciertos síntomas de vandalismo.  Dada mi naturaleza curiosa, lo primero que me pregunté era la identidad de esta señora, ya que es el único monumento existente en dicho parque y zona de Sevilla. Lo primero que me vino a la mente es que sería alguien de la cuerda ideológica de la Junta y Ayuntamiento Sevillano, y que la conocerían en su casa a la hora de comer… Me puse a investigar, y cual mi sorpresa que en los primeros escarceos investigativos, encuentro a una tal Ofelia Nieto, cantante lírica de principios del siglo XX, y cuya única relación con Sevilla es que se casó con un procurador sevillano…


Paseando por el Parque de María Luisa observé que había una glorieta también dedicada a dicha cantante, y ya me dedique a buscar más información sobre este personaje con dos monumentos en Sevilla.


Ofelia Nieto, Algete 1898 - Madrid 1931 (1), fue una de las grandes voces líricas españolas, esta soprano, de meteórica carrera, ya que estuvo activa de 1914 a 1928, cosechó éxitos en el mundo entero, cantando en los mejores teatros de ópera, como la Scala de Milan, el Teatro Real de Madrid o distintas plazas americanas con las mejores voces del momento.  Estrenó las zarzuelas Maruxa en su debut en 1914, La Llama en 1915,  El Rayo de Luna en 1916, las óperas El Avapiés en 1918, y Amaya en 1920, y ese mismo año la transformación en Opera de la zarzuela Bohemios, El Caminante en 1921, y  La leyenda del beso en 1924, así como interpretó numerosas zarzuelas y óperas y recitales, muchos de estos últimos con su hermana la también cantante lírica Angeles Otein (Nieto escrito al revés). 


Desde que se inauguró el Teatro San Fernando en 1847, Sevilla fue una de las plazas operísticas mas importante del mundo, y según el estudioso del tema J. Antonio Bertomeu, “Sevilla se convierte en la segunda capital de la ópera europea, tras la hegemónica Londres”.  Esta plaza tan importante se convirtió en uno de los lugares favoritos de Ofelia para cantar, cantando en el teatro sevillano todos los años hasta que se retiró. Gran amiga de la Condesa de Lebrija, puso su voz para todos los conciertos benéficos que organizaba la citada noble, siendo a la vez benefactora junto a la condesa del Sanatorio de El Tomillar en Dos Hermanas que inauguró en 1920 la Reina Victoria Eugenia.


En 1928 se casó en Burgos con el procurador sevillano Felipe Cubas Albernis (2), ella tenía 29 y el 50, retirándose de su carrera artística tras la boda. Tuvieron una hija, que no sobrevivió falleciendo un mes después, y Ofelia nos dejó prematuramente en 1931.
 Glorieta de Ofelia Nieto en el Parque de María Luisa


Siendo un personaje tan conocido en la época, que destacó por su talento artístico y especialmente por sus obras de caridad entre los más desfavorecidos de Sevilla, el ayuntamiento de Sevilla apenas 20 dias después de su fallecimiento, se acordó por el pleno municipal erigir en su memoria una glorieta en el Parque de Maria Luisa, inaugurándose en Junio de 1935. Este monumento, proyectado por el arquitecto Juan Talavera Heredia, presenta una hornacina con un azulejo pintado por Juan Miguel Sánchez y realizado en la Fábrica Cerámica de Nuestra Señora de la O de Triana, en el que se representa a Ofelia en el centro ataviada como el personaje Elvira de la Ópera de Verdi Ernani, y a su lado unas representaciones alegóricas de la música y el canto.  Como dato anecdótico mencionar que Ofelia porta una rosa, y hay una leyenda sevillana asociada con esta rosa ya que toda doncella que la toque, se casa en menos de un año.

En la glorieta también se ven distintos azulejos con nombres de compositores, zarzuelas y óperas que interpretó la cantante en su vida.

El otro monumento, el destartalado busto, es un regalo de la Xunta de Galicia a la ciudad de Sevilla por el centenario del nacimiento de la artista, y se inauguró el 12 de Octubre del año 2000, siendo obra de Enrique Velasco.  También es de mencionar, que la sobrina de la artista, Marimi del Pozo, ofreció a la sección de Parques y Jardines del ayuntamiento sevillano, la lápida de la artista para ponerla en dicho monumento, ya que por obras en el cementerio de la Almudena donde está enterrada la soprano, la citada lápida, obra de Blanes, llegó a su poder, estando en el jardín de su casa. Este ofrecimiento que hizo en el 2010 a la delegada Eva Patricia Bueno, todavía no ha recibido una respuesta… una pena porque con la colocación de la lápida, y adecentamiento de la zona se podría reivindicar la buena memoria histórica de Sevilla con uno de esos sevillanos adoptivos que tanto hicieron por la ciudad.
 



(1) En muchas biografías aparece como natural de Santiago de Compostela, pero en este enlace  pueden ver una transcripción de la partida de nacimiento en Algete. De todas formas, Ofelia, de familia gallega, se sentía más gallega que madrileña. http://acebo.pntic.mec.es/~malcoben/Ofelia.htm



(2) Felipe Cubas donó a la Hermandad del Valle la Peana de plata sobre la que hace estación de penitencia la Virgen, por expreso deseo de su esposa y que no pudo ver realizado en vida.


Tuesday, February 1, 2011

La torre que llora. Oda por Santa Catalina.




     A mis plantas hay palmeras, y pronto naranjos en flor y, claveles, lirios morados, gladiolos o rosas de fragante olor adornado bellas andas que se pondrán con primor, y a su paso rachearán a mis pies en una semana sin parangón; y el humo del incienso subirá a mi campanar, pero no es este el que me hace llorar, sino la desidia y abandono del que me quiere mal.
     Mi lamento hace mis muros agrietar, y desconchones como lepra son mi constante descarnar... ¿es por eso, sevillano, que a mí no te quieres acercar? Muero cada día y nadie me quiere escuchar, y mi torre a los cuatro vientos lo quiere pregonar, pero esta muda porque no la dejan repicar. ¿No hay nadie que oiga esta plegaria en esta ciudad?
     Pero Santa Catalina no está sola en su penar, y de torre en torre se escucha un susurrar, son sus primas y sus hermanas que no le dejan de hablar, y le dan ánimos y le cuentan historias, de pasados y viejas glorias, de restauraciones sin par: -.Se paciente, cinco años tardaron en terminarme de arreglar.- le dice la Colegial, pero la Señá Santana, que es vieja y sabia, y sabe también del restaurar le responde desde su torre, -.Salvador, fueron cinco años sin parar, te picaron y enfoscaron, te pintaron y te solaron, pero a Catalina en seis años no le han hecho na.-  y la altanera torre de San Pedro le dice a la Señá, -.no es cierto Anita, que yo he visto sus techos labrar.-  y las siamesas torres de San Idelfonso le contestan a la par -.Eso fue como ponerle una tirita a una herida visceral, dicen que cuatro millones de euros costaba el enmendar, y se han gastado menos de un cuarto... ya verás, sin costuras ni grapas las tripas se saldrán.- y San Román le dice desde su campanar, -.No le digas esas cosas a mi hermana, que bastante sufrimiento tiene ya. Tu sabes Catalina, que mi casa tu casa es, y que tu Hermandad en mi casa está, se optimista, porque nuevos vientos y el agua de mayo lleno de esperanza está, y puede que muy pronto las cosas cambiarán. Dime mi niña, ¿cuál es tu más hondo penar?-
    Catalina habló, y se hizo un silencio sepulcral, las campanas que hablaban entre ellas dejaron de repicar, como hacían antaño al ángelus al compás, las otras torres solo habían visto a Santa Catalina llorar, pero ahora todas mudas escuchaban su lacerioso penar:
     «Ya nadie visita mis entrañas, ni se paran a rezar, mis altares están desvalijados, y sus imágenes ya no están, el polvo, las ratas y la carcoma a sus anchas están, no hay cera que me alumbre, ni olores a incienso y azahar; no hay damascos, ni tafetanes, sedas u oropel, mis galas ahora son el moho, la telaraña y el excremento del ciempiés. No me mal interpretéis, yo no quiero galas, aunque el amor de mis feligreses me hicieron hermosa por seis siglos; siento vacía mi alma porque no cumplo la función para la que me crearon, ya no hay bautizos, bodas o sepelios en mi interior, soy edificio, pero no casa de Dios.  Lloro porque Sevilla me quiere olvidar, porque mis parroquianos ya no están, porque mis vecinos pasan sin mirar, porque la mocita de veinte abriles que vi bautizar hace cuatro lustros en mi interior, no puede casarse en mis entrañas como siempre ella soñó, porque mis hermanos de la Exaltación no juran reglas, o hacen cabildos en mi interior. Y ahora que la cuaresma se acerca, mi agonía es mayor, no hay Quinario en febrero, ni pasos que se monten con primoroso amor, nadie me visitará de domingo a domingo, de Palmas a Resurrección, y el Jueves ni sones de cornetas y tambores, saetas o clamor. Silencio es lo que me espera, silencio y desamor."
    Y la torre más alta, y más esbelta que todo escuchó, de esta manera habló: -.Te daría las azucenas de mis luminarias si eso calmara tu dolor, y mi campana de la esquina, que lleva tu nombre, haría repicar con estupor, y cuando despierten en Palacio, y vean a la Fe apuntando en tu dirección,  y Santa Catalina cantando sin cesar su lastimero son, quizá la mitra y el báculo se pongan en acción. Pero no te engañes reina mía, que los de la Casa Consistorial hacen oídos sordos al más estruendoso repicar, te has de llamar Abenamar, para que te quieran arreglar, o gitana y mora para que escuchen tu cantar, que no les basta ser Mudéjar y Monumento Nacional.-
      Seis años de continua tortura Santa Catalina en la rueda está, y en silencio y agonía, la torre no deja de llorar. Hoy miro tu bella cara y como rimel corrido, dos tizones maquillan tu hermosura, como mujer trasnochada, en una eterna noche que lleva ya más de dosmil días. ¿Para cuándo tu despertar, que te laven la cara y mires a Sevilla recién peiná? Eso solo lo sabe una dolorosa despojada de su hogar, que llora afligida de dolor y más que nunca hace honor a su advocación, Lágrimas.

 ©  C. R. Worth. 1-II-2011

Friday, March 20, 2009

Sábado de Resurrección




    Volvemos con los temas polémicos de nuestra Semana Santa, esta vez nos vienen de la mano de la Hermandad de la Resurrección.
     La polémica con esta hermandad viene de antaño, desde que se aprobaron sus primeras reglas en 1981 como hermandad de penitencia, ya que muchos apuntaban que debía de ser solo una hermandad de gloria; después vino la polémica cuando sacó el palio de la virgen ya que decían que la virgen no era una dolorosa y que no debería salir bajo palio, que si los nazarenos deberían ir con la cara descubierta etc, etc... Por lo que otro ataque contra la hermandad, para los hermanos es el suma y sigue, y los bandean con estoica paciencia.
     Desde hace mucho la hermandad está intentando abandonar el Domingo de Resurrección y hacer estación de penitencia durante el Sábado Santo. Es este el segundo intento fallido, ya que en el 2006 solicitó el cambio de día al Consejo y le fue negado. La hermandad iba a celebrar Cabildo el pasado 19 de Marzo para hacer estación de penitencia el Sábado sin el consentimiento del Consejo, pero al final dio marcha atrás y canceló dicho Cabildo.
     Como pueden imaginar todo este asunto ha dado ríos de tinta en los medios de comunicación y los mentideros cofrades; que si formas, que si liturgia, que si Resurrección = Sábado de Resurrección, que si churras que si merinas...
     De todo esto asunto, lo que más me sorprende es la incongruencia del kofrade meaestandarte de turno, que da su opinión a boca llena y cerebro vacío en los foros y noticias comentadas de internet, amén de tertulias y demás acalorados encuentros con la cervecita con melva de por medio, ¡que estamos en cuaresma!
     Y es que la Sevilla cofrade, la tradicional, por mucho internet mu' mohenno que tengamos, sigue siendo rancia, clasista y arcaizante. Donde para que te respeten necesitas 300 años de historia, ya que aquellas corporaciones que no sobrepasan los 50 años pasando por las naves de la catedral se las ataca sistemáticamente, con el agravante que si son de barrio todavía más. ¡Dios mío las cosas que he escuchado a través de los años del Resucitado! ...Pero no nos desviemos del asunto y argumentemos sobre la posible salida del Resucitado el Sábado...
     Y ahora hagamos de abogado del diablo sobre los argumentos de porqué el Resucitado debe de seguir saliendo el Domingo de Resurrección y no el Sábado.
     Lógicamente una figura del Señor resucitado le corresponde salir el Domingo de Resurrección... ¿pero desde cuándo hay lógica en la Semana Santa de Sevilla?, ¿desde cuándo las imágenes salen cronológicamente ateniéndose al drama de la Pasión? Mira corazón (hay que hablan a algunos meaestandartes como si fueran parvularios de 4 años para que te entiendan), en Sevilla, cuando queremos ver la pasión de Cristo cronológicamente como si fuera la película de Mel Gibson, montamos un Santo Entierro Grande, y ni nos tienen que hablar en Arameo porque con una Bulería de San Román y un Pasa la Virgen Macarena, todo está dicho; así que los misterios «ordenados» de vez en cuando.
     Si somos tan propios que hay que ver las imágenes que representan un misterio en concreto de la Pasión en su día, ¿qué hacen los crucificados de la Hiniesta y el Amor el Domingo de Ramos?, es más, ese día por esa regla de tres solo debería de salir la Borriquita... Vamos, es que ni la Cena, ya que la cena judía del Pasover (pascua), cuando Jesús instituyó la eucaristía, fue en Jueves.
     Para estos puristas que abogan que por narices el Resucitado tienen que salir el Domingo de Resurrección, se les dice que muy bien, pero que entonces a todos por el mismo rasero... y entonces dejamos el Domingo de Ramos con la Borriquita, Lunes, Martes y Miércoles desaparecen, ya que la pasión de Cristo no comienza hasta el Jueves... y metemos 58 cofradías cronológicamente entre el Jueves, Viernes y Sábado, dejando solita el Resucitado en su día... así cada misterio se ve «en su día» y nos atenemos a la Liturgia, RIDICULO. Tan ridículo como forzar a una hermandad a que cronológica y litúrgicamente salga el día que representa el misterio de su paso.
     Entonces al señor Presidente del Consejo D. Adolfo Arenas, habría que preguntarle si no deja al Resucitado el Sábado, ¿con que fuerza moral permite que su Cristo de la Hiniesta salga el Domingo de Ramos? y dejemos a parte argumentos de antigüedad e historia de los días, porque si nos metemos con la historia, aunque las pocas procesiones del resucitado en Sevilla han sido en su mayoría el Domingo de Resurrección (ejemplos del Resucitado de la Quinta Angustia, la Carretería o la Macarena), también se ha dado el caso que esas imágenes no han salido el Domingo de Resurrección sino otro día... ejemplo: En 1856 la Hermandad de la Carretería saca en procesión un Resucitado, ¿cuándo? EL VIERNES POR LA MAÑANA
     Lo dicho o aquí todos por el mismo rasero y que se salga cuando sus hermanos lo decidan en Cabildo y lo cotejen sus reglas. Que por cierto, por si ustedes no se han leído las reglas de la Hermandad de la Resurrección, aprobadas el 13 de Junio del 2005, en ningún sitio se estipula que la hermandad tenga que hacer estación de Penitencia el Domingo de Resurrección:

CAPÍTULO 2: CULTOS Y ACTOS DE PIEDAD
40. Estación de Penitencia a la Santa Iglesia Catedral
1. Acto muy importante que consagra la Hermandad a sus Sagrados Titulares, Nuestro Señor Jesucristo en el Misterio de su Sagrada Resurrección y Nuestra Señora de la Aurora, es la Estación de Penitencia que con sus imágenes realiza anualmente a la Santa, Metropolitana y Patriarcal Iglesia Catedral de Santa María de la Sede de Sevilla.

     Dejemos de considerar a las hermandades de primera y segunda categoría y seamos democráticos e igualitarios, que tanto derecho tiene una hermandad de sacar un crucificado muerto fuera del Viernes Santo como La Resurrección de sacar su resucitado el Sábado.

©  C. R. Worth.   20-III-2009

Thursday, August 14, 2008

Inmortales por insignificantes

Inmortales por insignificantes




Mi última visita a la Semana Santa del Sevilla en el 2008 estuvo jalonada de maravillosas experiencias; pero como el dios Jano, con dos caras, en el reverso de la moneda también están aquellas experiencias que no fueron precisamente agradables.
     La recopilación en mi memoria de esos sucesos y sus protagonistas, me hicieron recordar la película Amadeus (que no sé si la habrán visto) en la que en la escena final, cuando Salieri se declara el santo patrón de los mediocres y va guiado en la silla de ruedas por el manicomio, declara algo así como «mediocres de todo el mundo, os absuelvo». Y es a esos mediocres, seres insignificantes sin nombres ni apellidos a los que va dirigido este artículo.
     Hay toda una fauna en el mundo de las cofradías que daría para estudios antropológicos, sociológicos e incluso psiquiátricos. Una de estas interesantes especies --en un lenguaje de por andar por casa-- sería el típico niñato, el quiero y no puedo, los ávidos de protagonismos y poder, esos jóvenes con casi la cama en la casa de hermandad, de espíritu pelotero y servil, dispuestos a todo por la soñada posición futura en una junta de gobierno.
     Estos jóvenes codiciosos de protagonismo y ser alguien en la hermandad, en el momento que se les da un poco de responsabilidad, se creen Capitanes Generales de sus corporaciones, y con aire majestuoso cual pavo real mostrando todas sus plumas, medalla al cuello y pin en la solapa, deambulan en los eventos de sus hermandades cabeza en alto y mirando por encima del hombro tratando despóticamente a los fieles.
     Desafortunadamente me encontré con este espécimen --sin peligro de extinción-- en mi visita a los templos en tiempo de cuaresma; en concreto en Los Terceros. No sé si pertenecía a la Cena o Los Caballos, ya que ambas corporaciones comparten templo por las obras en Santa Catalina, que han obligado a la hermandad de La Exaltación a buscar nuevo alojamiento. 
 
      Domingo de Pasión, allí estaba yo más feliz que en unas pascuas, haciendo fotos como loca, recuperando 16 años sin Semana Santa en Sevilla. Y como yo, un centenar de personas más, unos admirando, otros fotografiando... Los pasos tenían la típica protección alrededor para que la gente no se dedicara a toquetear, medida que aplaudo porque la grasa natural que hay en los dedos dañan el dorado. El paso de Los Caballos estaba en la entrada a la derecha del templo, pero con un espacio abierto y holgado entre la pared y el paso, en él me metí (sin salvar obstáculos ni protección) para hacer fotos de las cartelas de ese costero. A eso que me viene un niñato grosero y de malas maneras diciéndome que me quitara, que ahí no se podía estar. El típico pavonero que se cree el Hermano Mayor, pero que su hermandad no le ha dado un cursillo de buenas maneras y como tratar con educación a la gente. Es más, si ese espacio estaba vetado, ¿por qué no lo cerraron a cal y canto antes? Después Mister Importante movió un banco para bloquearlo.
     ¿Qué necesidad hay de tratar a la gente que va a admirar a tu hermandad a patadas?, ¿qué daño hacemos los que no tocan y solo hacen fotos; especialmente en los templos porque sabemos que en la calle es difícil acercarse al paso? ¡Después, todos estos no meapilas, sino meaestandartes, les encantan visitar webs como estas y encontrarse buenas fotos de los detalles de los pasos! 
     El otro niñatito me lo encontré alrededor del paso de Cristo de los Gitanos, en la mañana del Viernes Santo por Almirante Apodaca. Un niño enjuto que no llegaría a la veintena y cuyo pasatiempo la semana anterior seguro era el explotar los barrillos de la cara, pero ese día «boina verde» protector del paso se dedicaba a empujar a la gente para que no se arremolinara alrededor del mismo ni cuando estaba parado; lleno de sí, engreído «fiscal de paso», nos lo puso muy difícil a todos los que tratábamos de sacar una foto decente.
     Así llegamos al Sábado Santo. En la calle Alfonso XII no cabía un alfiler, y poco más adelante de la entrada del Duque había una bulla espantosa: los que desde la Campana intentaban llegar a Alfonso XII o cerca del Corte Inglés; los que como yo y mi comadre intentábamos desde Alfonso XII ponernos en la plaza a una distancia y alejados de la bulla; y los que estaban en la plaza intentando llegar a Alfonso XII o Campana... Un tapón en donde no se podía mover casi nadie, pero que los sevillanos con años de experiencia a sus espaldas en una bulla, y con estoica paciencia saben bandear esa situación, moviéndose poco a poco siguiendo la corriente de esa marea humana, y entre aquellos que no piensan moverse, se mueven como aceite en una piscina de agua llena de obstáculos.
     Pues allí apretujados también estaba un miembro de la Policía Nacional, un tío como un trinquete con un ataque de histeria porque seguramente no podía controlar la situación, gritándole a todo el mundo, y a mí por poner mi mano en su espalda para mantener la distancia (mejor la mano que el careto), gritándome que no lo empujara; ¡menudo impresentable! Este miembro del orden público, que se manejaba con supina estupidez en semejante situación, claramente no era sevillano ni estaba acostumbrado a una bulla. Fruto seguramente de una guarnición de refuerzo proveniente de Badajoz o Dios sabe de dónde, que tiene una experiencia «cero» con una bulla. Si la policía tiene que mandar personas de otras localidades, lo mínimo sería hacerles una evaluación psicológica para ver si padecen demofobia o agorafobia. O que pasaran por una sesión de entrenamiento en la que en una habitación 5m x 5m metan a 200 personas con el policía tratando de ir de la puerta A a la puerta B.
     Domingo de Resurrección en Sevilla; y este día que con tristeza despedimos nuestra Semana Santa, resultó también ser la perla de la infamia.
     El Domingo de Resurrección es un día estupendo para visitar iglesias y ver pasos. No tienen el esplendor del Domingo de Ramos, con las flores frescas y la cera sin derretir; pero si el encanto poético del paso exhausto de vivencias, devoción y esa última saeta aún latente en la encarnadura de las imágenes. Es además el día en que mejor puedes disfrutar de cada detalle de los pasos, cada recoveco de la talla o el cincel... ya que las iglesias suelen estar prácticamente vacías, y puedes admirar reposadamente, asimilando en cada poro de tu piel la gloria de la Semana Santa de Sevilla.
 
      Tras un peregrinar por varias iglesias, llegué a San Nicolás, para ver la Candelaria, tan vinculada con mi familia. La iglesia estaba abierta y totalmente vacía, ni un alma. Allí aproveché para hacer fotos tras la reja a las insignias, los detalles de los pasos y los retablos de la iglesia. Cuando estaba enfrascada en sacar cada detalle que pude del paso de Nuestro Padre Jesús de la Salud, y fotografiando el costero izquierdo, un señor que poco antes apareció preparando el altar para la misa, colocando el leccionario para las lecturas en el atril etc, me vino de mala manera diciendo que no podía sacar fotos, que me quitara de allí. Me explico, en ese lado había bancos, pero muy retirado de los pasos y con un espacio extremadamente holgado entre ellos y el paso. El primer banco estaba más cercano al paso, pero no puesto como una barrera, más bien acondicionado para los fieles para la misa. Le dije que no estaba tocando nada, que solo estaba haciendo fotos, a lo que me reincidió que ahí no se podía estar para hacer fotos (a esto, a parte de este señor habíamos entonces tres personas en la iglesia, ni una sentada para la misa); a lo que le dije si podía hacer fotos desde allí (señalando el altar a la cabecera de la nave de la epístola, al menos a 10 metros del paso) lejos del paso, y los bancos; y me dijo que desde allí tampoco podía hacer fotos. En ese momento estaba que echaba leches, y si no fuera por el tamaño aparente normal de su cabeza hubiera pensado que un Jíbaro había estado jugando con ella, aunque quizá lo hizo y lo que había reducido era el cerebro al tamaño de una nuez; pudiéndole dar mejor uso a la cabeza y usarla como maraca. No salía de mi asombro. ¿Cómo es posible que semejante impresentable estuviera a cargo de los pasos?
     Que se creía este señor, ¿que los pasos tenían selafobia e iban a salir corriendo? o ¿pensaba que podía hacerle daño con los flash?; lo dudo, porque semejante individuo no creo que en su vida haya oído hablar de un luxómetro ni la fórmula matemática lux/hora que se emplea en los museos para la protección de las obras de arte de la luz. A parte, la luz del flash es blanca, y menos dañina que la luz natural que está cargada de rayos ultravioleta. No, este señor que seguramente tiene el coeficiente intelectual de un picaporte, dudo que se enfrascara en estas cábalas para que yo no pudiera hacer fotos.

     En resumidas cuentas, todos estos ejemplos no son más que una cuestión de poder, de ejercer la santa voluntad de estos individuos y manipular los destinos de otras personas. Paniaguados que fuera de estos círculos cofradiles no son absolutamente nadie. Mediocres que no han logrado nada en la vida, y que el día en que mueran ellos y aquellos que lo conocieron, nadie los recordará, y no serán más que una estadística de población en un libro de historia.
     Evocando a Salieri en el comienzo de este artículo; mediocres de todas las hermandades, os absuelvo. Ávidos de poder y protagonismo, llegasteis al Edén de la fama a través de este artículo, y ahora sois inmortales por insignificantes.

©  C. R. Worth.  14-VIII- 2008