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Sunday, December 9, 2007

La celebración del Adviento en casa



La celebración del Adviento en casa

     Siendo española, nacida y criada en Sevilla, mi tradición para la Navidad era el Belén, que se montaba en casa tras la Purísima, el 8 de diciembre. Más adelante, y por insistencia de mi hermano, mis padres compraron un arbolito de navidad (esquelético y plegable) que se ponía al lado del Belén.
     Tras mi boda, y mudarme a los Estados Unidos, mi experiencia con la Navidad cambió, ya que aquí lo tradicional es el Árbol de Navidad; árbol que se suele poner después de Thanksgiven (tercer jueves de Noviembre), y se mantienen en las casa hasta es día de Navidad. La mayoría de las familias lo quitan el día 26 (no habiendo decoración navideña durante las navidades en si, que los católicos lo celebramos del 25 de Diciembre al 6 de Enero, día de la epifanía del Señor), otras lo mantienen hasta año nuevo, y en muy pocas familias permanece hasta el 6 de Enero. Parte de esto se podría justificar porque si usan un árbol de verdad que ha sido cortado... después de un mes estando bien seco, las hojas son como alfileres que te clavas por todas partes cuando estas cerca del árbol.
     Otra de las tradiciones que totalmente desconocía cuando me mudé aquí, es la celebración del Adviento en casa. El Adviento, como bien indica Jesús Luengo Mena es un tiempo litúrgico en el que nos preparamos para la venida de Cristo; pero aquí en los Estados Unidos tambien se celebra de una forma particular, en una serie de actividades de evangelización (especialmente para las familias con niños), y como no, también con un lado lúdico para divertirse, y hacer una serie de actividades para tener la familia mas unida.

La Corona de Adviento
     Como complemento a la liturgia, en las casas se celebra la venida de Cristo con una serie de rezos en torno a la Corona de Adviento que se realizan sucesivamente por cuatro domingos.

     La Corona de Adviento es una tradición católica muy antigua, aunque se desconoce exactamente su origen. En Alemania, en tiempos pre-cristianos, durante los fríos días de Diciembre la gente usaba una corona de guirnaldas con velas encendidas en ella, como símbolo de esperanza para una primavera calurosa y con días de luz. Por otro lado, en Escandinavia (también en tiempos paganos), durante el invierno, velas encendidas se ponían en una rueda, y oraciones eran ofrecidas al dios de la luz para que moviera «la rueda de la tierra» para volver al sol para encender los días y restaurar el calor (recuérdese que muy al norte en los países escandinavos está el «sol de medianoche» en verano, siendo los días muy largos, pero en invierno es prácticamente todo el día de noche).
     Durante el medievo, los cristianos adaptaron esta tradición pagana como preparación para la Navidad, ya que al fin y al cabo, Jesús es la luz del mundo, como indica San Juan en los evangelios (Jn 3:19-21). Ya en el siglo XVII, tanto católicos como protestantes en el norte de Europa, tenían esta tradición de la Corona de Adviento por Navidad.


     Hoy en día, como una tradición pagana cristianizada, está cargada de simbología, representando motivos cristianos:
  • La forma circular: simboliza el amor de Dios, que no tiene principio o fin.
  • La guirnalda vegetal: simboliza el crecimiento espiritual, vida eterna, la inmortalidad que Cristo nos promete a través de él.
  • Las velas: las llamas encendidas simbolizan que Cristo viene para dar luz al mundo. Las velas son de dos colores. Tres moradas, que simbolizan la realeza de Jesús, así como oración y penitencia; mientras que la vela rosa, que se enciende el tercer domingo de Adviento (el domingo de Gaudete) simboliza alegría, ya que se está a medio camino de la Navidad.

     El encender las velas progresivamente simboliza la expectación y esperanza que envuelve la llegada de Cristo, y la anticipación de la Segunda Llegada (Parusía) para juzgar a los vivos y los muertos.

         Hay adaptaciones modernas es las que se incluyen una vela blanca en el centro que representa a Cristo y se enciende la noche de Nochebuena, y hay otra tradición en la que se sustituyen las velas de colores por cuatro de color blanco.

Procedimiento de la práctica y oraciones recomendadas:

Primer Domingo de Adviento: La vela de la profecía, la vela de esperanza.
      Durante siglos antes del nacimiento de Cristo, los profetas predijeron su venida. Durante esta semana la vela encendida está sola, como estuvieron los profetas proclamando el mensaje de Dios. Celebramos la venida de Cristo y la esperanza de su regreso.

     En el Primer Domingo de Adviento, antes de la cena, el padre, o cabeza de familia, bendice la corona con una oración como la siguiente:
"Oh Dios, que por tu palabra todas las cosas son santificadas, bendice esta corona, y concédenos a los que la usamos que preparemos nuestros corazones para la venida de Cristo y recibamos de él su abundante Gracia. Que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén."
     Tras esta oración inicial, el más joven de los niños de la familia (o lo bastante mayor para encender una cerilla) enciende una de las velas moradas. A partir de aquí se puede hacer un par de cosas, o bien la familia unida canta un villancico, o se lee un pasaje de la biblia concerniente a las profecías del nacimiento de Cristo. Esto suele hacerlo otro de los niños, o el mayor de ellos, o uno de los padres.
     Estas son las escrituras que se pueden usar que profetizan la venida de Cristo y en donde se cumple:
Profecía
Cumplimiento
Números 24:17
Mateo 1:2
Génesis 49:10
Lucas 3:33
Isaías 9:2
Lucas 2:11
Isaías 9:7
Lucas 1:32
Miqueas 5:2
Lucas 2:4,5,7
Isaías 7:14
Lucas 1:26-31
Isaías 9:2
Lucas 1:76
      El resto de la primera semana de adviento antes de encender la primera vela se puede decir esta oración:
"Te suplico, Señor, que envíes al que has de enviar, Ven, Señor Jesús, y no tardes; cielos ábranse y dejen que baje su rocío. Divino Niño Jesús, ven a nacer en mi corazón para desterrar de él al pecado y colocar tus virtudes. Que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén."

Segundo Domingo de Adviento: La vela de Belén, la vela de amor.
     La palabra «Belén» significa «casa de pan», y se acopla a Jesús, ya que es «Pan de Vida», el pan nuestro de cada día. El viene porque nos ama, y se da a nosotros como alimento espiritual en la Eucaristía. La vela de Belén nos recuerda su comienzo humilde, en una ciudad que no tenía un lugar para darle cobijo. ¿Tenemos un lugar en nuestros corazones pare Él?
     Uno de los niños de la casa (quizá esta vez el mayor, o ir alternando los niños para que todos participen), enciende dos velas moradas, la de la semana anterior y una nueva. A continuación el padre de familia puede repetir la oración «Te suplico, Señor, que envíes al que has de enviar...» o improvisar otra personal sobre el niño de Belén. Otra vez, se puede hacer una par de opciones o cantar todos unidos un villancico (siempre escoger alguno acorde con el tema), o leer un pasaje bíblico sobre Belén:
·        Miqueas 5:2
·        Lucas 2:1-7
·        Mateo 2:5-6, 16-18

     O un pasaje sobre Jesús ser el Pan de Vida: Mateo 6:11 y Juan 6:33-35.
     El resto de la semana comenzar con la oración antes indicada, y uno de los niños enciende las dos velas.

Tercer Domingo de Adviento: La vela de los pastores.
      El color rosa de esta vela nos recuerda la alegría de estar cada vez más cerca de la navidad. Los pastores fueron los primeros en ir a adorar al Niño, que respondieron con gran alegría cuando el ángel les anunció el nacimiento del Redentor; y nosotros debemos de responder con la misma alegría. La vela de los pastores también nos recuerda que Él es «el buen pastor», que carga con nosotros y nos guía.
     Esta vez es la madre la que enciende las velas, primero las dos moradas de las semanas anteriores, y luego la de color rosa. Se repite la misma oración, y se canta un villancico sobre los pastores o se lee un pasaje bíblico sobre la adoración de ellos en Lucas 2:8-20, y sobre Jesús ser el Buen Pastor en Marcos 6:34, Juan 10:1-17, 27-29 e Isaías 40:10-11. 
      Otra vez, el resto de la semana comenzar con la oración antes indicada, y uno de los niños (o la madre) enciende las tres velas.

Cuarto Domingo de Adviento: La vela del ángel.
    Los ángeles son los emisarios de Dios, que traen un mensaje de paz, anuncian las nuevas del nacimiento de Cristo y llenan el cielo con sus cantos y regocijo. Ahora, la corona toda encendida, nos recuerda que nuestros corazones deben de estar encendidos con la luz de Cristo.
     El último Domingo de Adviento es el padre el que enciende todas las velas. Se repite la misma oración, y se canta un villancico sobre los ángeles. También se pueden leer versos sobre los ángeles protectores en los Salmos 34:7 y Mateo 18:10; ángeles guiándonos en Génesis 24:7, 40; o ángeles en regocijo en Lucas 15:10
      El resto de la semana hasta la Nochebuena cuando se enciendan las luces, comenzar con la oración antes indicada, y el padre o alguno de los niños encienden todas las velas.
 




    Como he mencionado antes, también existe la tradición de encender una vela blanca en la noche de la Nochebuena en el centro de la corona, que como Cristo debe de estar en el centro de nuestras vidas; esta suele ser de mayor tamaño que las otras, y nos recuerda como los Reyes Magos miraron al cielo y vieron una luz grande y más brillante que las otras estrellas que siguieron para encontrar al Rey recién nacido. Para esta noche está recomendado leer pasajes en la biblia sobre el nacimiento de Cristo en el capítulo dos de Lucas, y en el uno de Mateo.
     Lo importante de esta práctica, es el unir más la familia durante la Navidad, y aprender todos juntos sobre el mensaje de Amor de Cristo. Las coronas pueden ser compradas en tiendas especializadas, o bien hechas en casa. Yo tengo tres (una que compramos al principio de nuestro matrimonio) y las que han hecho cada uno de mis hijos en la catequesis, esas, sin duda, son las que tienen más valor para nosotros.


El Árbol de Jesé
     El llamado Árbol de Jesé, es otra de las tradiciones de la navidad, y muchas veces es más como una devoción familiar.
    El origen bíblico lo encontramos en el Antiguo Testamento, en la profecía de Isaías 11:1-2 "Una rama saldrá del tronco de Jesé, una flor surgirá de sus raíces. Sobre el reposará el espíritu de Yave..." Jesé era el padre del Rey David y según las profecías el mesías procedería de la Casa de David. El Árbol de Jesé iconográficamente se ha representado extensamente en la Historia del Arte, y en él se muestra la genealogía de Cristo.
     El origen de la tradición del Árbol de Jesé en las casas no está claro, algunos mencionan que es un forma de cristianizar los adornos del árbol de navidad (al fin y al cabo el árbol de navidad tiene un origen pagano también), y algunas iglesias incorporan a sus decoraciones un Árbol de Jesé con los símbolos cristianos. Para otros es simplemente una vía de mostrar la historia de los personajes del antiguo testamento que nos llevan hasta Jesús. En muchos casos es una práctica complementaria a la corona de Adviento.


Ejemplos de Arboles de Jesé


 
     Lo que sí es claro es que es una práctica que por 24 días antes de la navidad, se van colgando símbolos que se recogen en las escrituras en un árbol, yendo desde el Génesis hasta la narrativa de la Navidad. Cada noche (algunas familias lo hacen tras encender la vela correspondiente en la corona de adviento) se lee la historia de un personaje del pueblo de Israel y se cuelga un ornamento con un símbolo referente a esa historia, estando cada día más cerca al nacimiento del Salvador.
     Estos árboles pueden comprarse con sus ornamentos, o simplemente hacerlos en casa. Hay quien usa una especie de banderola de fieltro con un árbol en el, y luego con ornamentos también de fieltro con velcro detrás, los van colocando en el árbol; otros tienen un árbol de verdad, o uno simple de madera como se ve en la ilustración más arriba, en el que se colocan los símbolos. Estos símbolos pueden ser el material de lo más variado, aunque es muy común ser algo que los niños hacen, bien en papel o cartulina coloreados por ellos, o hechos de cualquier otro material.
    Para seguir esta tradición hay un par de calendarios con respecto al Árbol de Jesé; uno de ellos no sigue el calendario de Adviento propiamente dicho, porque no comienza el primer domingo de adviento, sino el 1 de diciembre. Esta recogido bajo estas líneas. Hay que mencionar que los símbolos siempre son sugerencias, y que si hace su propio calendario de una forma casera puede usar el que más le guste.
Fecha
Persona / Evento / Tema
Referencia Evangélica
Símbolos
1 Diciembre
La Creación
Gen. 1:1-31; 2:1-4
Sol, luna, estrellas,
animales,  tierra
2 Diciembre
Adan y Eva
Gen. 2:7-9, 18-24
Arbol, hombre, mujer
3 Diciembre
La caida del hombre
Gen. 3:1-7 y 23-24
Arbol, serpiente, manzana
4 Diciembre
Noe, el diluvio
Gen. 6:5-8, 13-22; 7:17, 23, 24; 8:1, 6-22
Arca, animales, paloma, arcoiris
5 Diciembre
Abrahan, la promesa
Gen. 12:1-3
Antorcha, espada o cuchillo, montaña
6 Diciembre
La ofrenda de Isaac
Gen. 22:1-14
 Haz de leña, altar, carnero en el matorral
7 Diciembre
Jacob
Gen. 25:1-34; 28:10-15
Escalera
8 Diciembre
José y la providencia de Dios
Gen. 25:1-34; 28:10-15
Cubo, pozo, monedas de plata, túnica
9 Diciembre
Moises
Ex. 2:1-10
Bebe en cesta, rio y juncos
10 Diciembre
Samuel
1 Sam. 3:1-18
Lampara, templo
11 Diciembre
Jese
1 Sam. 16:1-13
Callado de pastor
12 Diciembre
David
1 Sam. 17:12-51
Honda, tirachinas,
estrella de 6 puntas
13 Diciembre
Solomon
1 R 3:5-14, 16-28
Balanza de justicia
14 Diciembre
Jose
Mt. 1:18-25
Martillo, sierra, gubia
15 Diciembre
Maria
Mt. 1:18-25; Lc 1:26-38
Lirios, corona de strellas
16 Diciembre
San Juan el Bautista
Mc 1:1-8
Concha con agua, rio
17 Diciembre*
Jesús es sabiduría
Qo 24:2, Sb 8:1
Lampara de aceite, libro abierto
18 Diciembre
Jesús es el Señor
Ex. 3:2; 20:1
Zarza ardiendo, tablas de la ley
19 Diciembre
Jesús es la flor de Jesé
Is 11:1-3
Flores, planta con flores
20 Diciembre
Jesús es la llave de David
Is 22:22
Llave, cadenas rotas
21 Diciembre
Jesús el amanecer radiante
Sal 19:6-7
Amanecer o sol en el cielo
22 Diciembre
Jesús es el Rey de los Gentiles
Sal 2:7-8; Ef 2:14-20
Corona
23 Diciembre
Jesús es Emanuel
Is 7:14; 33:22
Caliz y hostia
24 Diciembre
Jesús es la luz del mundo
Jn 1:1-14
Vela, llama, sol
  * En el lugar donde he encontrado este calendario, mencionaba que a partir del 17 de Diciembre, la iglesia comienza a intensificar la preparación para la Navidad con el uso de la "O" en las Antifonías durante la Liturgia de las Horas. Los símbolos del Árbol de Jesé de Diciembre 17 al 23 están basados en estos "O".

     El segundo calendario comienza con el primero domingo de Adviento, teniendo más de 24 días; esto es para dar más opciones según caiga cada año el adviento, que obviamente no es siempre el primer domingo el 1 de Diciembre. Asociado con el segundo calendario he encontrado en la Web oficial de la diócesis católica de Erie, Pennsylvania, un documento en pdf con los símbolos para ser imprimidos y recortados, y decorar con ellos el árbol.

Fecha
Persona
Evento / Tema
Referencia Evangélica
Símbolos
1er Domingo de Adviento
Introducción del Arbol de Jesé
1 Sam 16:1-13
Is 11:1-10
Árbol
Primera Semana
Lunes
Dios
La creación
Gen 1:1-2:3
Paloma
Primera Semana
Martes
Adán y Eva
El primer pecado
Gen 2:4-3:24
Árbol con fruta o manzana
Primera Semana
Miércoles
Noé
El diluvio
Gen 6:11-22, 7:17-8:12, 20-9:17
Arcoíris o Arca
Primera Semana
Jueves
Abraham
La promesa
Gen 12:1-7, 15:1-6
Estrellas
Primera Semana
Viernes
Isaac
La ofrenda de Isaac
Gen 22:1-19
Carnero
Primera Semana
Sábado
Jacob
Aseguramiento de la promesa
Gen 27:41-28:22
Escaleras
2o Domingo de Adviento
José
La providencia divina
Gen 37, 39:1-50:21
Saco con grano o abrigo
Segunda Semana
Lunes
Moisés
Liderazgo de Dios
Ex 2:1-4:20
Zarza ardiendo
Segunda Semana
Martes
Israelitas
Pascua y éxodo
Ex 12:1-14:31
Cordero
Segunda Semana
Miércoles
Dios
Entrega de las tablas en el monte Sinaí
Ex 19:1-20:20
Las tablas de la ley
Segunda Semana
Jueves
Josué
La caída de Jericó
Jos 1:1-11, 6:1-20
Trompa de cuerno
Segunda Semana
Viernes
Gideón
Héroes inesperados
Jc 2:6-23, 6:1-6, 11-8:28
Jarra de agua de barro
Segunda Semana
Sábado
Samuel
El comienzo del reino
1 S 3:1-21, 7:1-8:22, 9:15-10:9
Corona
3er Domingo de Adviento
David
Un pastor para el pueblo
1 S 16:1-23-17:58,
2 S 5:1-5, 7:1-17
Bastón de pastor o Arpa
Tercera Semana
Lunes
Elías
La amenaza de los dioses falsos
1 R 17:1-16, 18:17-46
Altar de piedra
Tercera Semana
Martes
Ezequías
Fidelidad y liberación
2 R 18:1-19:19, 32-37
Tienda vacía
Tercera Semana
Miércoles
Isaías
La llamada a la santidad
Is 1:10-20, 6:1-13, 8:11-9:7
Pinzas con carbón encendido
Tercera Semana
Jueves
Jeremías
El exilio
Jr 1:4-10, 2:4-13, 7:1-15, 8:22-9:1-11
Lágrimas
Tercera Semana
Viernes
Habacuc
Esperando
Ha 1:1-2:1, 3:16-19
Torre de vigilancia de piedra
Tercera Semana
Sábado
Nehemías
Regreso y reedificación
Ne 1:1-2:8, 6:15-16, 13:10-22
Muralla
4o Domingo de Adviento
Juan el Bautista
Arrepentimiento
Lc 1:57-80, 3:1-207:18-30
Concha
Cuarta Semana
Lunes
María
Esperanza para un futuro
Lc 1:26-38
Lirio blanco
Cuarta Semana
Martes
Isabel
Alegría
Lc 1:39-56
Madre y niño
Cuarta Semana
Miércoles
Zacarías
Previsión
Lc 1:57-80
Lápiz y pergamino
Cuarta Semana
Jueves
José
Confianza
Mt 1:19-25
Escuadra o martillo de carpintero
Cuarta Semana
Viernes
Los Reyes Magos
Adoración
Mt 2:1-12
Estrella o vela
24 Diciembre
Jesús
Nacimiento del Mesías
Lc 2:1-20
Pesebre
25 Diciembre
Cristo
El Hijo de Dios
Jn 1:1-18
Símbolo del Crismón
     Tener esta práctica en casa con los niños, es sin duda una magnifica forma en la que los niños aprenden sobre la historia sagrada.

El Calendario de Adviento
     Derivado del Árbol de Jesé, es el calendario de Adviento, sin duda el más profano y no estrictamente religioso de estas prácticas navideñas, pero con un lado divertido de la celebración.
     La idea es simple, es una cuenta a tras de la navidad, comenzando el 1 de diciembre y terminando el día 25. Para esos 25 días se planea de adelantado actividades familiares, se dan pequeños regalos etc. Yo lo que tengo en casa es una especie de caja con 25 puertecitas que abren pequeños cubículos. En esas cajitas solemos poner un papel doblado y sellado con una actividad para hace la familia unida, y puede ser de la índole más diversa... como ver una película de tema navideño, o jugar un juego de mesa, cocinar galletas navideñas y decorarlas, dar los aguinaldos, ir a un concierto... etc.  Las actividades dependen de cada familia, y se pueden orientar de una forma más religiosa o menos... el caso es hacer cosas que una a la familia.
     Otro tipo de Calendario de Adviento, está dirigido a los más pequeños, y suele ser una especie de bandera para colgar en la que hay 24 bolsillitos en el que cada día se pone una figura (que se suele pegar y despegar con velcro) que está en la composición de la parte superior del calendario... es la cuenta atrás de la navidad.

 Ejemplos de Calendarios de Adviento


      El mensaje principal de todas estas actividades en casa del Adviento, es por un lado el unir más a las familias en estos días, sin olvidar el aspecto evangélico, al intentar mostrar a los más pequeños lo que realmente celebramos en esta estación navideña... «Jesús es la razón de la estación».


© C. R. Worth.  9- XII- 2007





Monday, September 18, 2006

El Cristo de Medinaceli



El Cristo de Medinaceli
    Existe en la capital española un Cristo cautivo que es conocido popularmente como el Cristo de Medinaceli, esta imagen pertenece a la Archicofradía Primaria Nacional de la Real e Ilustre Escalvitud de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Medinaceli.
    La figura de este cristo es fundamental para la Historia del Arte Español ya que es el iniciador de la iconografía del Cautivo tal y como lo conocemos ahora. Para estudiar los elementos de esta creación iconográfica totalmente española en la representación de la figura de Cristo, tenemos que tomar en cuenta diversos elementos, de cómo evoluciona y se crea esta iconografía.
    En primer lugar hay que mencionar que el Cautivo iconográficamente tiene sus orígenes en el Ecce Homo, tomando su referencia bíblica en el pasaje cuando es presentado al pueblo por Pilato (Juan 19, 4) tras la flagelación y la coronación de espinas. Tradicionalmente los Ecce Homo se les representa con el torso desnudo para mostrar las heridas de la flagelación y maniatado.
    El elemento evolutivo de transición del Ecce Homo al Cautivo, es el hecho de presentar al redentor totalmente vestido. Otro elemento que define al Cautivo es el escapulario trinitario, pero el porqué de ello viene dado del hecho que los Trinitarios ponían un escapulario con el escudo de su corporación a aquellos cautivos que rescataban de los musulmanes... y esto se mezcla con la historia propia del Cristo de Medinaceli, que relatamos más abajo.
    También es de mencionar el dato interesante de esta figura que siempre ha aparecido con la nomenclatura de «Nazareno». Siendo como se expone más abajo de origen sevillano, se entiende por nazareno en la escuela sevillana a la figura de Cristo que porta la cruz* al hombro camino del Calvario. Como todos los cristos nazarenos de la época que no son de bulto redondo sino de vestir, estas imágenes son articuladas para una más fácil posibilidad de vestirlo, y para tener la opción de poderlo poner «cautivo» para los besamanos. 
    A continuación relato la interesantísima historia de este Cristo, que a la vez que se combina con elementos de leyenda.                                
 
     Felipe III continúa la política de expansión estipulada por los Reyes Católicos con la lucha en el Mediterráneo ante el peligro de los piratas berberiscos; de este modo se conquistaron las plazas de Larache (San Antonio de Alarache) en 1610, y Mehdia o Mámora (San Miguel de la Mámora o San Miguel de Ultramar) en 1614; ambas plazas en el norte de África y pertenecientes al Reino de Fez (actual Marruecos).
    Para el consuelo espiritual de los soldados allí situados, una de las mezquitas es transformada en templo cristiano, estando este regentado por los Capuchinos. Es ésta comunidad de frailes la que encarga una imagen de un nazareno en Sevilla para trasladarla a la plaza de la Mámora; pudiendo establecerse que saliera del taller o un discípulo de Juan de Mesa, poniéndolo algunos autores cercano al círculo de Luis de la Peña o Francisco de Ocampo. El traslado de la imagen a la plaza africana estuvo a cargo de Fray Francisco Guerra, y el Obispo de Cádiz que era el que tenía jurisprudencia en San Miguel de Ultramar. Hay constancia documentada de que en el año 1681 la imagen era venerada en la referida plaza.
    Fue el 30 de abril de 1681 cuando Mámora cayó en manos de Musley Ismael y su ejército, pasando la imagen del Nazareno al botín del saqueo de la ciudad siendo llevada a la ciudad de Mequínez*. Y es aquí donde la historia se mezcla con la leyenda pues cuentan que ante el odio de los moros para los cristianos, el rey Muley Ismael mandó arrastrar por las calles de Mequínez la imagen del cristo, y no contento con este agravio también la echó a los leones para que la destrozaran.
    Fr. Pedro de los Ángeles, religioso Trinitario Descalzo, estaba en la ciudad e intervino para el rescate de la imagen, (hay que recordar que los trinitarios se encargaban en aquella época del rescate de los cautivos cristianos apresados por los  musulmanes, al igual que del rescate de objetos sagrados) contando la leyenda que el rey permitió que custodiara la imagen hasta que reuniera el dinero para su rescate, amenazándole que, de no hacerlo así, lo quemaría a él y a la imagen. Fray Miguel de Jesús, Fray Juan de la Visitación y Fray Martín de la Resurrección se encargaron del rescate, acordando con el rey Musley Ismael pagar su peso en oro, equilibrándose la balanza con 30 monedas de oro, el mismo precio que pagó Judas por el redentor.
    Leyenda o no, el caso es que hay un relato de D. Francisco de Sandoval y Roxas, que junto con D. Antonio Correa-Hidalgo, natural de Ceuta, el capitán de infantería D. Domingo Grande de los Coelos y D. Lucas de Zúñiga se comprometieron a aportar el dinero para el rescate; que no fue solo para la imagen del Cristo de Medinaceli, sino para 16 otras imágenes además, las cuales se embalaron y enviaron Tetuán, y de allí a Ceuta, donde tuvieron entrada en procesión con una gran multitud de fieles el 28 de Enero de 1682, llevándolas al Real Convento de los Padres Trinitarios Descalzos. Consta que la primera advocación popular con la que fue invocada la imagen del Cristo tras los sucesos de Mequínez fue la de «Jesús del Rescate». Después de una breve estancia en Ceuta, pero adquiriendo gran devoción en la ciudad la imagen (prueba de ello es que años después los Padres Trinitarios adquirieron una imagen para su convento con el nombre de «Jesús Nazareno Cautivo y Rescatado», manteniéndose su culto hasta nuestros días, existiendo en la actualidad una cofradía que procesiona en Semana Santa), la imagen es trasladada a Gibraltar, de allí a Sevilla pasando luego a Madrid en Agosto de 1682.
    Cuatro años más tarde, ya en el convento de los Trinitarios de Madrid, los Duques de Medinaceli conceden como limosna el solar para construir la capilla para N. P. Jesús Nazareno del Rescate, y otra en 1716, de un nuevo terreno para su ampliación. Allí permaneció la imagen hasta 1810, que por el decreto de supresión de todas las órdenes religiosas publicado por José Bonaparte, la imagen pasa a la Iglesia Parroquial de San Martín. Mas vicisitudes pasa la imagen, ya que en 1814 vuelve a su iglesia trinitaria, pero por la desamortización de Mendizábal el 16 de marzo de 1836 queda suprimida nuevamente la comunidad de Trinitarios. A requerimiento de la real e ilustre Esclavitud de N. P. Jesús se traslada la imagen de Jesús a la parroquia de San Sebastián de la Villa de Madrid, permaneciendo en este otro templo por 9 años, hasta que en Diciembre de 1845, por mediación del Duque de Medinaceli y las  religiosas Concepcionistas de Caballero de Gracia que estaban en ese momento establecidas en el antiguo convento Trinitario, solicita al Ministro de Gracia y Justicia el que vuelva la imagen a su antigua capilla; estando el convento regentado sucesivamente hasta 1895 por esas religiosas, Agustinas y Carmelitas de Santa Ana.
    En esos años, el culto al Jesús Nazareno del Rescate va decayendo. Ante esta situación los Duques de Medinaceli, junto con el Obispo de Madrid, deciden poner al frente y de la iglesia de Jesús Nazareno a los Padres Capuchinos, pasando a su custodia en 1895, efectuándose a partir de entonces un cambio en el corazón de los madrileños y retomar la devoción de antes la imagen.
    Ya en la nueva centuria y con los acontecimientos de la Guerra Civil vuelven los traslados de la imagen, esta vez por razones de seguridad, ante la oleada comunista de quema de iglesias y conventos. Al inicio de la guerra, el 13 de Marzo de 1936 se presentó en el templo un grupo de revolucionarios con la intención de destruir la imagen; los frailes ayudados por vecinos y devotos esconden la imagen del Cristo envuelta en sábanas, en una caja entre los escombros del sótano. En Febrero de 1937, los soldados republicanos alojados en el convento encontraron la imagen, siendo recogida por miembros de la Junta y del Tesoro Artístico pasando a formar parte de la «Caravana del Tesoro Artístico», estando luego relocalizada en Valencia, Castillo de Perelada, Pueblo de Ceret (Francia) y por último Ginebra.
    Acabada la Guerra se recupera el "Tesoro", Don Fernando Álvarez de Sotomayor, representante del nuevo Gobierno español, consiguió que la imagen del Cristo saliera de Ginebra el día 10 de mayo de 1939 y con la ayuda del Sr. Obispo de Madrid-Alcalá y el Provincial de los Capuchinos, se realizan los preparativos para el traslado de la imagen a Madrid; siendo recibida la imagen con honores militares en la estación de ferrocarril de Pozuelo de Alarcón, haciéndose cargo de la imagen la Junta de la Real Esclavitud, llevándola a Madrid, momentáneamente al monasterio de la Encarnación. El 14 de mayo de 1939, tras una procesión por el centro de Madrid, llega N. P. Jesús «Rescatado» a su Iglesia del Convento de los P.P. Capuchinos de la Plaza de Jesús, hoy en día nombrada Basílica por el Papa Pablo VI (1 de Septiembre de 1973).

    Tras la extensa historia de esta imagen, podemos ver las numerables ocasiones en las que ha sido «cautivo y rescatado», mezclándose la historia con la leyenda. Lo importante de todo esto es que la imagen ha contado con mucha devoción a través de la historia, y la expansión de la iconografía de esta imagen se debe a que la Orden Trinitaria que se dedicaba a la redención de cautivos, dispuso que una imagen de este modelo iconográfico se expusiera al culto en todos los conventos trinitarios, extendiéndose esta iconografía por toda la geografía española e hispanoamericana.


*(En la bibliografía consultada en ningún lugar menciona que este Cristo portara una cruz como nazareno, pero es lógico pensar que por su particular historia la cruz se perdiera en su traslado a Mequínez y al estar cautivo por los moros perdiera su «connotación» de nazareno para ser desde entonces solo Cautivo).

Cronología de los traslados del Cristo de Medinaceli
·        Primer tercio del S. XVII, sale de un taller sevillano de escultura próximo al círculo de Juan de Mesa.
·        Posterior a 1614, Fray Francisco Guerra, y el Obispo de Cádiz, trasladan la imagen a la Mámora en el norte de África.
·        1681, el rey Musley Ismael traslada la imagen a Mequínez como botín de guerra tras la toma de la Mámora.
·        1682, es trasladada tras su rescate a Tetuán.
·        1682, 28 de Enero. Pasa al Real Convento de los Padres Trinitarios Descalzos de Ceuta.
·        1682, es llevada a Gibraltar.
·        1682, es llevada a su ciudad natal, Sevilla.
·        1682, Agosto. Es depositada en el convento de los Trinitarios de Madrid.
·        1810. Por el decreto de suspensión de órdenes religiosas de «Pepe Botella», pasa a la Parroquia de San Martín.
·        1814. Vuelve al convento de los Trinitarios de Madrid.
·        1836. Desamortización de Mendizabla, supresión otra vez de las órdenes religiosas se traslada la imagen a la parroquia de San Sebastián de la Villa de Madrid.
·        1845. Por mediación del Duque de Medinaceli pasa de nuevo al convento Trinitario, estando ahora regido por las  religiosas Concepcionistas de Caballero de Gracia.
·        1937. Pasa a Valencia (al Colegio del Patriarca) formando parte de la  "Caravana del Tesoro Artístico" protegido por la Junta y del Tesoro Artístico
·        1938. Es situado en el Castillo de Perelada, Gerona (cerca de la frontera francesa)
·        1939. Ceret, Francia
·        1939, 12 de Febrero. Llega  Ginebra, Suiza.
·        1939. Breve estancia en el Monasterio de la Encarnación
·        1939, 14 de Mayo. Es depositada en su Iglesia del Convento de los P.P. Capuchinos



© C, R. Worth.  18- IX- 2007